Volar un drone con viento [Cuándo + Cómo + Por qué]

Volar un drone con viento es, quizás, lo más complicado de hacer y de evitar. El viento afecta la estabilidad del vuelo y la autonomía de la batería, pero es algo muy presente en nuestra vida, principalmente en algunas zonas y épocas del año.

Si tenemos un drone y solo queremos despegarlo en días apacibles, seguramente veremos cómo pasa el tiempo y lo mantenemos en la caja.

Encontrar el equilibrio entre el viento y la seguridad se hace imprescindible para poder disfrutar del vuelo.

¿Con cuánto viento se puede volar un drone?

Volar con viento y con seguridad va a depender en gran medida del drone y de la experiencia del piloto. Sin embargo, hay algunas indicaciones que podemos tener en cuenta a la hora de salir a volar.

El primer paso es detectar el tipo de viento. Si es un viento laminar o estable y constante, la seguridad es superior que si es un viento de tormenta, con ráfagas fuertes.

Si no hay viento o es ligero: es seguro volar el dron.

Cuando el viento aumenta un poco, pasando a un viento suave: si nuestro drone es muy ligero y tenemos poca experiencia a volar con viento, es el momento de pensar en aterrizar y volar otro día. Sin embargo, con la precaución necesaria para evitar accidentes, podemos seguir volando si confiamos en nuestra destreza.

En condiciones de viento moderado: con velocidades superiores a 25 km/h no es recomendable el vuelo. Podremos encontrar algunos pilotos volando, con drones apropiados y bastante experiencia, pero el peligro ya empieza a no compensar el riesgo.

Con vientos más fuertes: el peligro de volar un drone es muy elevado y debe ser evitado en cualquier caso.

¿Cómo saber cuánto viento hace?

Para conocer la fuerza del viento podemos consultar las previsiones meteorológicas para nuestra localización. Es algo muy útil si estamos planificando una salida con nuestro drone.

Sin embargo, a pesar de lo que las previsiones pronostiquen, podemos sentir corrientes de aire bastante intensas y basta con situarnos en un local más protegido para ver como el viento disminuye. Además, tampoco podemos olvidar que el viento que sentimos en el suelo pude ser muy distinto al que el drone encontrará a mayor altitud.

Observar el espacio alrededor nos dará muy buenas pistas a tener en cuenta. Por ejemplo, fijarnos en las ramas de los árboles y en cómo se mueven nos puede ayudar a identificar la fuerza del viento y su dirección.

Los animales también son un buen indicativo del tiempo atmosférico. Si estamos en el campo y no vemos pájaros volando, seguramente el viento es ya bastante fuerte o empezará a llover pronto.

En una ciudad nos podemos fijar igualmente en la presencia de pájaros si suelen sobrevolar la zona, pero también en el humo que salga de alguna chimenea.

De igual modo, en la playa, podemos averiguar el viento por las olas del mar. A mayor velocidad del viento, más cantidad de olas y más largas.

Así, cuando sentimos el viento en el rostro y las hojas de los árboles se mueven, pero las ramas no, hablamos de viento ligero.

A su vez, con viento suave, veremos como empiezan a moverse ligeramente las ramas más finas de los árboles. En el mar empiezan a formarse pequeñas olas que rompen en la arena. También las banderas más pequeñas se extenderán.

Luego está el viento moderado. Podemos observar este tipo de viento cuando las ramas de los árboles empiezan a moverse y, del suelo, se levanta polvo y papeles.

Cuándo los árboles pequeños empiezan a balancearse, entonces ya hablamos de viento fuerte.

¿Cómo afecta el viento a los drones?

El viento no sopla siempre con la misma intensidad y en la misma dirección exacta. Esto hace que mantener el drone en el trayecto deseado no sea una tarea sencilla. Estabilizar el dron va a depender mucho de la habilidad y experiencia que tengamos, pero también del viento en sí.

Otro punto a tener en cuenta es que la batería esté totalmente cargada. Volar en contra del viento obliga el motor a esforzarse más y gastará más batería. Y si las temperaturas son muy bajas, la batería aguantará aún menos.

Al volar con un drone en un día de viento, la estabilidad durante el vuelo y la autonomía es lo que más se verá afectado, pero no lo único.

A la hora de grabar o hacer fotos, es preferible no utilizar los planos cortos. Al tener una mayor dificultad en estabilizar el drone, un plano corto tendrá menor calidad, siendo preferible grabar planos lejanos y, si es necesario, jugar con una resolución alta para posterior edición.

¿Por qué es peligroso volar un drone con demasiado viento?

Volar un drone requiere tener la capacidad de mantenerlo estable, en el aire, entre el despegue y el aterrizaje.

El viento, principalmente cuando es en ráfagas o muy fuerte, desestabiliza el dispositivo y será más complicado mantenerlo en el aire. Además, es más probable que se pierda en control y termine colisionando con algo.

Otro problema que nos puede dar volar en un día ventoso es la pérdida del drone. Ya sea porque colisionó durante el vuelo o porque se quedó sin batería y no lo pudimos recuperar.

El riesgo de quedarnos sin el drone aumenta a igual velocidad que la fuerza del viento. Es por ello fundamental, antes de despegar, comprobar el clima y que la batería esté al máximo.

Igual de importante es evitar el acercamiento a personas, animales u otros objetos sensibles. Por mucha experiencia que se tenga, una racha de viento más fuerte puede provocar un accidente que no queremos tener que lamentar.

¿Se comportan todos los drones igual ante el viento?

Si decidimos volar el dron, incluso con viento, conocer sus limitaciones se hará imprescindible.

No todos los drones son iguales y su comportamiento hará que sea más o menos estable en condiciones algo adversas.

Uno de los factores que más influye es su peso. Los drones más ligeros se verán más afectados por el viento. Te resolvemos más dudas sobre las diferencias entre los distintos tamaños de drone en este otro artículo.

Otros factores a tener en cuenta si vamos a volar con viento es la tecnología. Un drone que cuente con un mejor sensor de viento y sensores anticolisión serán de gran ayuda para los días ventosos, permitiéndonos volar con seguridad con vientos más fuertes.

De hecho, el Autel Evo 2, permite volar a 74 km/h, muy por encima de lo que se suele indicar como máximo de seguridad. El Parrot Anafi y el Fimi X8 SE2020, aunque no lleguen a ese valor, soportan también condiciones de vientos fuertes.

Cómo volar un drone con viento

Levantar vuelo se debe hacer con la mayor rapidez posible y en modo sport, si es posible. Coger altura lo antes posible aumentará la seguridad del vuelo. El espacio para despegar debe ser amplio para que en el caso necesario, se pueda aterrizar inmediatamente.

Inicialmente, es preferible volar en contra del viento. Esto hace que sea más fácil regresar (a favor del viento), tanto si surge algún problema y debemos regresar rápido como si es necesario recargar la batería.

Durante el vuelo, mantendremos mejor la estabilidad si volamos a favor o en contra del viento, en lugar de hacerlo con viento lateral. Debemos estar atentos a las rachas fuertes que nos pueden hacer perder el control. Las rachas de viento son peores que el propio viento a la hora de volar.

Si en algún momento queremos regresar, ya sea porque empeoren las condiciones o porque no nos sentimos confiados a la hora de seguir volando el drone, podemos hacer un vuelo raso de vuelta.

Por regla general, más cerca del suelo la velocidad del viento decrece por la protección que suponen árboles y otros elementos del terreno.

Otro momento clave es el aterrizaje. Hacerlo a favor del viento será más fácil porque no lucharemos contra su fuerza, permitiéndonos centrar nuestras habilidades en estabilizarlo. En cualquier caso, siempre nos debemos colocar detrás porque una ráfaga no esperada podría llevarlo hacia nosotros.